Los distintos tipos de trabajos en la prostitucion

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Trabajadoras independientes

Las ecorts independientes marchan por sí solas por hoteles y edificios privados como casas, sus tarifas son mas altas, y se cuidan mucho para tener un público selecto y que pague bien. Lo más probable es que anuncien sus servicios on-line, y pueden quedarse con sus ganancias porque vienen a ser autónomas.

Scort para una Agencia

Como las putas independientes, las empleadas de agencias de acompañantes trabajan en lugares y hoteles privados y tienen también una tarifa parcialmente altos. Lo que las diferencia de las trabajadoras independientes es que tienen que pagar una comisión a las agencias que por lo general suele ser bastante alta.

Empleada de burdel

Los burdeles son lugares donde las prostitutas pueden trabajar con higiene y seguridad y pueden incluir saunas o salas de masaje. Los precios que cobran son “moderados”, y las trabajadoras de burdeles aguantan una “explotación moderada”, en tanto que deben entregar una parte de sus ganancias a los dueños de los burdeles. Los prostíbulos con licencia son legales en determinados lugares.

Trabajador ventana

Este género de prostitución es usual en Ámsterdam y captan a los transeúntes para entrar en las casas de prostitución exhibiendo ostensiblemente a las mujeres en las ventanas. Hete aquí una genial descripción de trabajo de ventana, que paga un sueldo a mujeres en su mayoría con pocos recursos.

Prácticamente todas las habitaciones de la ventana de Ámsterdam trabajan de forma individual, apartando a las trabajadoras entre sí. Ciertas de ellas están conectadas con un baño y tienen una cocina compartida por múltiples trabajadoras sexuales, mas las mujeres pasan la mayoría de su tiempo delante de las ventanas esperando a los clientes. La situación contrasta con la fuerza que tienen los burdeles, donde las trabajadoras puedan gozar de un entorno de celebración y con el contacto social regular, ya sea con otros empleados o con clientes del servicio.

Bar o casino

Estas trabajadoras sexuales establecen un primer contacto con los hombres en un bar o bien en el casino y después les invitan a tener sexo en un sitio diferente. En los bares de Tailandia, Filipinas y la Rep. Dominicana, los hombres pagan “tasas de barras” para dejar el club con una prostituta y pasar varios días con ella. Los hombres (con frecuencia extranjeros) pagan los gastos de las mujeres durante todo ese tiempo, en una predisposición que frecuentemente les proporciona el carácter de la ramera. Las mujeres ganan sueldos de bajos a moderados.

Callejera

Las rameras ganan parcialmente poco dinero y son sensibles a la explotación. No es de extrañar, que reportan menos satisfacción en el trabajo y se les pague menos al ser condideradas putas “interiores” en comparación a otras prostitutas.

Trabajar en la calle asimismo es notoriamente peligroso. Una investigación de putas que trabajaban en Rojo Springs eran dieciocho veces más propensas a ser asesinadas que otras mujeres que trabajaban en otros ambientes. Ciertos especialistas afirman que haciendo la prostitución legal en todas y cada una partes como en los Países Bajos o ciertos lugares de México y Nevada, es la única forma de hacerlo más seguro y serán menos estigmatizadas.