Me masturbé el ano en mi mesa del trabajo

Sé que mi historia cuesta creer, pero cuando estás muy cachonda haces cosas que no harías en estado normal y aquel día necesitaba pasar de nivel sexualmente hablando porque tenía un calentón en el cuerpo impresionante. Me encontraba una tarde en mi trabajo de oficina, no estaban los jefes y como tenía un pequeño despacho podía ver tranquilamente videos porno sin que nadie me molestase.

Estaba ya demasiado cachonda de tanto ver porno y de ver un montón de pollas grandes que hacían que mi coño se mojada a chorros, de hecho tenía que despegarme constantemente el tanguita porque con todo el flujo vaginal que había se me pegaba como si de un caracol se tratase. Lo que más me ha gustado siempre es el sexo anal y ver cómo se follan por el culo a las chicas hasta que finalmente eyaculan dentro y todo el semen cae despacito goteando por los muslos.

Sentía la necesidad imperiosa de tener dentro de mi culo una gran verga y aprisionarla durante horas para que no se escapase, un rabo cabezón y caliente capaz de darme lo que yo necesitaba. Apretaba el culo y luego lo dejaba flojo para notar el hilillo del tanga entrar por mi raja, era una lástima que en la oficina todo fueran chicas porque con que solo hubiese habido un hombre me lo habría follado allí mismo aunque fuera feo.

Necesitaba sentirme deseada y lo único que me consolaba era seguir viendo como aquellas putas se retorcían de placer mientras las pollas gordas xxx entraban y salían a toda velocidad con restos de caca e incluso a veces sangre. Antes de apagar el ordenador oí la puerta y eran mis compañeras que se habían marchado a tomar café como todas las tardes, en ese momento estaba completamente sola y podría hacer lo que quisiera para bajarme la calentura.

En ese momento me planteé meterme un dedo en el culo mientras me masturbaba, mi ano me pedía a gritos ser desvirgado y lo único que tenía a mano eran mis propios dedos. Entonces me eché bastante saliva para lubricar de alguna forma y empecé a acariciar el ano suavemente y en círculos, automáticamente se me pusieron los pelos de punta del placer que sentía al acariciarlo. La entrada de mi agujero empezaba a abrirse y lo que hice fue levantarme un poco para sentarme en mi dedo corazón (el más grande) para cabalgarlo como si de una polla se tratase.

Ese pequeño intruso en mi trasero me proporcionaba mucho placer y empecé a dominar por completo la masturbación anal cabalgando sobre él pero solo introduciendo la puntita. Cuando lo tuve todo dentro y hasta el fondo, me dejé caer despacio en la silla y empecé a desplazar mis caderas adelante y atras y mis musculos anales se contraían y se relajaban dándome un gusto que prácticamente hizo que me defecara encima.

Uffffffff, que rica sensacion estar así, sentir eso dentro de mi ano, latia furetemente mi culo virgen, mis palpitaciones se agitaban, mi coño chorreaba sin tocarme a chorro y parecia que iba a explotar de un momento a otro, pero mi culo seguía pidiendo más y más y no podía controlarme…

En pleno éxtasis de repente giré la cabeza y recordé que en uno de mis armarios había guardado un plátano por si me entraba hambre y corrí como una loca a por él para metérmelo por el culo. Concretamente era una banana muy grande y se me hacía la boca agua pensando que en cuestión de segundos estaría totalmente dentro de mi. Tenía que darme prisa por si mis compañeras llegaban de tomarse el café, así que sin pensarlo me tumbé en el suelo, subí las piernas y me lo introduje hasta el fondo de una sola vez. No imagináis lo fácilmente que entró y es que en ese momento tenía el agujero bien abierto y dilatado de la excitación. Con la banana metida hasta el fondo (dejé solo la punta fuera por miedo a no poder sacarlo después), empecé a masturbar mi coño y en menos de diez segundos empecé a correrme como una maldita condenada dejando todo el suelo mojado, no sé lo que duró el orgasmo pero yo pensaba que perdería el conocimiento.

Aún quería más, pero tuve que vestirme y arreglar todo para que no me pillaran, pero el día que mi marido no esté en casa tengo muy claro que estaré horas masturbando mi culo.